Le pire

Es terrible despertar con esa sensación. No tienes palabras que te justifiquen, y aunque las hubiere no te apetece encontrarlas; y es que aunque las encontraras, nadie te está pidiendo la justificación que estás deseando encontrar.
En ayunas, no te levantas, ni siquiera tratas de incorporarte. “Todo se complicaría”, te dices, para resumir tu excusa; te giras, y sigues durmiendo.